LA TRASCENDENCIA DEL RETO ORGANIZATIVO. RENOVARSE O MORIR

Todo lo que necesitamos que sea hecho NECESITA SER ORGANIZADO (y planificado, que no es otra cosa que la organización sobre el tiempo). Lo podemos hacer mentalmente, cuando se trata de actuaciones individuales y sencillas. Si, por el contrario, se trata de trabajar en equipo y en empeños complejos como una empresa, la organización (y planificación) debe ser el resultado de un LABORIOSO TRABAJO donde confluyan en adecuada armonía el PROPÓSITO (de acuerdo a una visión), los VALORES (“principios valorados” en palabras de Covey) y la ESTRATEGIA. ¿El resultado? Una CULTURA, unas INSTITUCIONES y unas PRÁCTICAS (procedimientos) que impulsen con fuerza la actividad y los resultados del equipo.

“La revolución no se hace sino que se organiza”

Vladímir Ilich Uliánov, “Lenin” (1870 – 1924)


UN RESUMEN…

Nos pasamos la vida ordenando, clasificando, estructurando, priorizando, asignando, cohesionando, evaluando, conciliando o remodelando, a nivel individual y colectivo. ¡NOS PASAMOS LA VIDA ORGANIZANDO, hagamos lo que hagamos! De forma especial cuando se trata de actividades en equipo, siempre más complejas porque implica conciliar voluntades individuales en una acción conjunta para alcanzar un propósito común. Y sin embargo, tanto en nuestra vida particular como en el mundo de la empresa (el que aquí me interesa), se trata de una actividad que NO ABORDAMOS DE FORMA SUFICIENTEMENTE DIRECTA Y DISCIPLINADA, como si fuera algo de lo que nacemos sabiendo. Eso nos lleva a IMPROVISAR, con el alto coste económico y de imagen que comporta. Y con ello socavamos nuestra eficacia, lo que afecta negativamente tanto a nuestra productividad como a nuestros costes. ¡ES IMPRESCINDIBLE ORGANIZAR Y SABER CÓMO HACERLO BIEN!

Es muy importante tener en cuenta por qué debemos organizarnos en dos ámbitos diferenciados: En el de las ACTIVIDADES, mediante la planificación. En el de las ESTRUCTURAS, a través de las instituciones y las prácticas. Como se puede intuir, las actividades corren en el seno de las estructuras impulsadas por las personas.


…Y UNAS REFLEXIONES

Cuando nos planteamos dar vida a un negocio, lo primero que hacemos es organizar. Traeré hasta aquí las dos primeras definiciones del diccionario de la RAE de la lengua del término organizar:

1. tr. Establecer o reformar algo para lograr un fin, coordinando las personas y los medios adecuados. U. t. c. prnl.

2. tr. Poner algo en orden.

La primera definición hace referencia, realmente, a la PLANIFICACIÓN en la empresa (o cualquier tipo de institución). Concretamente al DISEÑO Y ORGANIZACIÓN DE LAS ACTIVIDADES a lo largo de un periodo de tiempo determinado. Esto supone organizar (diseñar) las acciones que se llevarán a cabo teniendo en cuenta la idiosincrasia de la empresa (su vocación, sus valores y, en definitiva, su cultura) así como las opciones más adecuadas en cuanto a la estrategia y la táctica.

Como las actividades no se hacen solas, implica la organización de los recursos de PERSONAL y los MEDIOS que precisarán para actuar con eficacia y rendimiento. Entramos en el terreno de las estructuras que dan soporte a la realización de las actividades. Además, como la empresa no es una entidad aislada, siempre se precisa organizar la relación con TERCEROS y conseguir que se coordine y se posicione adecuadamente ante proveedores, clientes y otros organismos externos.

Este esfuerzo de diseño, organización y posicionamiento no puede realizarse si la empresa no se dota de unos CRITERIOS QUE ORIENTEN SU TOMA DE DECISIONES: todo aquello que considere imprescindible para que lo que se decida sea lo más acertado posible (le acerquen a su misión) y sea conforme con sus valores. La actividad humana estará guiada, por tanto, por unos objetivos, unos valores, unas instituciones de gobierno y unas prácticas o procedimientos (tanto operativos como de gobierno) que sean eficaces y conformes con esos valores.


UNAS CONSIDERACIONES FINALES (PERO NO MENOS IMPORTANTES)

Debemos dejar ya de circunscribir el concepto organización a la ordenación de los recursos humanos, como habitualmente se ha hecho. Debemos ser conscientes de que DEBEMOS ORGANIZAR ABSOLUTAMENTE TODO desde el momento que tenemos en mente un futurible.

El éxito de países como Japón reside en su cultura organizativa, en su pasión por el orden y en su disciplina. El aspecto decisivo en el gigantesco avance de la economía y la sociedad china reside en la exitosa organización y puesta en marcha de sus recursos y capacidades, en una sociedad también muy marcada por la disciplina. En un mundo superpoblado, mandarán los países que sepan MOVILIZAR CON ACIERTO SUS POSIBILIDADES, para lo cual es imprescindible una FINA Y EXITOSA ORGANIZACIÓN.

Masificación y complejidad llevan a un primer plano el papel de la organización. Organizar consciente y premeditadamente es una tarea ya inexcusable. No se puede tener éxito en un mundo masificado y complejo si no se organiza absolutamente todo de forma inteligente y premeditada. ¡Se debe cortar con la improvisación!

Nuestro conservadurismo nos lleva a seleccionar e implantar formulas organizativas que han demostrado su valía… ¡en el pasado!!! Caemos en el ERROR DE VIVIR EL FUTURO DESDE EL PASADO y nos convertimos en un freno a una modernización que resulta imprescindible para sobrevivir. Nuestra mente debe volar y nuestro valor debe proporcionarnos una visión certera y un enfoque adecuado al momento que se vive.

Emilio Muñoz
Soluciones reales de gestión para la empresa

© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
(original autentificado)

Comentarios

Lo + visto

DIRIGIR EN EL SIGLO XXI: LAS LECCIONES QUE HOY NOS PODRÍA DAR PETER DRUCKER

DIRECTIVOS DEL SIGLO XXI: ¿JEFES? ¿CONDUCTORES DEL EQUIPO? ¿COACHERS?

EL PROFESIONAL DEL SIGLO XXI: RESPONSABILIDAD Y AUTONOMÍA

“EL SECRETO NO ES CORRER DETRÁS DE LAS MARIPOSAS…”

ORGANIZACIÓN EN EL SIGLO XXI: EL PODER DE LO INTUITIVO Y DE LOS ESPACIOS REALMENTE COLABORATIVOS