PYME Y PROGRESO: DE LA CRÓNICA CARENCIA DE “CAPITAL DE GESTIÓN”


La PYME tiene la gran ventaja de su tamaño, que la dota de agilidad para gestionar el cambio, innovar y adaptarse. ¿Pero realmente es así? Me temo que no: para cambiar e innovar hay que conocer las posibilidades y establecer un punto de llegada y una estrategia de cambio, algo de lo que suele carecer la PYME debido a su crónica ESCASEZ DE RECURSOS (DE “CAPITAL DE GESTIÓN”, como lo suelo denominar, en especial) y su agobiante servidumbre al día a día.

“El progreso es imposible sin cambio,
y aquellos que no pueden cambiar su mente
nada pueden cambiar”

Geogre Bernard Shaw (1856 – 1950)


A lo largo de mi carrera profesional he podido leer innumerables veces sobre las bondades del reducido tamaño de la PYME para GESTIONAR CON AGILIDAD CAMBIOS ADAPTATIVOS E INNOVACIÓN. Este comentario se ha convertido en TODO UN TÓPICO, normalmente carente de realismo puesto que no se tienen en cuenta OTROS FACTORES que afectan de forma muy relevante y negativa a la capacidad para adaptarse e innovar.

Analizando las estadísticas sobre la estructura productiva de España (ver, por ejemplo, el informe “Retrato de las PYME 2015” de la Dirección General de Industria y de la PYME), es fácil comprobar como se crean un gran número de negocios de muy reducido tamaño que, además, encuentran grandes dificultades para sobrevivir y adquirir peso (el 50% no supera el año de vida y el 80% no llega a los cinco años). Y si nos comparamos con otros países de nuestro entorno, a similar proporción de PYMES, el porcentaje de micro-empresas es claramente más elevado.

¿Qué razón justifica esta situación, más acusada en España? Un único problema que se manifiesta en varios frentes: LA FALTA DE RECURSOS. Las PYMES podrán tener, solo aparentemente, una mayor facilidad para adaptarse e innovar, pero si no disponen de suficientes recursos humanos para otear el horizonte y diseñar estrategias de cambio y adaptación, de nada sirve. Nuestras pequeñas empresas suelen vivir con lo justo para responder al día a día, lo que, a la larga, suele ser una estrategia suicida.

Lo habitual es que se haga referencia, ERRÓNEAMENTE, A LA INSUFICIENCIA DE RECURSOS FINANCIEROS. Pero esto solo es la punta del iceberg que no muestra el verdadero problema, que no es otro que la REDUCIDA DISPONIBILIDAD DE “CAPITAL DE GESTIÓN” ¿Qué es el “capital de gestión”? Es la capacidad de los emprendedores y empresarios para diseñar, poner en marcha, estabilizar y hacer crecer un proyecto empresarial. Nuestros emprendedores son, ante todo, técnicos y comerciales con CONOCIMIENTOS DE GESTIÓN EMPRESARIAL MUY JUSTOS.

Y es que, ¡no nos engañemos!, UN PROYECTO EMPRESARIAL NUNCA FALLA POR FALTA DE FINANCIACIÓN, SINO POR UN INADECUADO DISEÑO, algo de lo que no nos terminamos de convencer AL SER MÁS FÁCIL ECHAR LA CULPA DE NUESTROS FRACASOS A LOS BANCOS que a nuestra habilidad para hacer bien las cosas. La financiación siempre está asegurada cuando un proyecto está seriamente diseñado y muestra posibilidades reales de consolidarse. Más aún: el acceso a los recursos financieros estará garantizado cuando LOS PROPIOS EMPRENDEDORES SON QUIENES TRANSMITEN CONFIANZA EN SU CAPACIDAD PARA DETECTAR UNA OPORTUNIDAD, ESTABLECER UNA ESTRATEGIA PARA APROVECHARLA Y CREAR UNA ESTRUCTURA ORGANIZATIVA QUE PERMITA HACERLA REALIDAD evitando todos los riesgos, previstos o imprevistos, que se encontrarán en el camino. Es la seriedad y la capacidad de los emprendedores lo que transmite “CONFIANZA A LARGO PLAZO”, justo lo que necesita un inversor o prestamista para jugarse su dinero en la seguridad de que obtendrá la rentabilidad esperada y, sobre todo, la recuperación del capital entregado.

CUANDO LOS RECURSOS ESCASEAN, LAS RUTINAS Y EL DÍA A DÍA COMEN LA CAPACIDAD DE PROGRESO DE LA PYME. En estos casos (demasiado habituales, como hemos visto) no hay tiempo para pensar, y llega a estar mal visto que haya quien invierta su esfuerzo en buscar alternativas de progreso y estrategias de cambio. La escasez de recursos se convierte en escasez de tiempo y el día a día se transforma en un tirano que absorbe las energías de la organización, fulminando sus posibilidades de futuro.

Las PYMES, al igual que las grandes empresas, necesitan “CAPITAL DE GESTIÓN” para sobrevivir y progresar. Y si bien es cierto que lo más habitual es que no puedan permitirse el lujo de incorporar a su plantilla a los especialistas adecuados para cubrir sus carencias, están obligadas a establecer ALIANZAS ESTRATÉGICAS CON ASESORES EXTERNOS CAPACITADOS si no quieren ver comprometida su estabilidad. De hecho, ESTE ASPECTO DEBERÍA SER UNO DE LOS PRIMEROS QUE DEBERÍAN AFRONTAR Y RESOLVER LOS EMPRENDEDORES.

Emilio Muñoz
Soluciones reales de gestión para la empresa
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