LA IMPORTANCIA DE TENER UN PROPÓSITO (2). COMUNIDAD.

"La vida nos ha sido dada, pero no nos ha sido dada hecha."
José Ortega y Gasset



God's Most Simple Message
(por 88tigersoul88)

Este video, realizado por unos buenos amigos, muestra uno de los mejores, más expóntaneos y más sencillos ejemplos que he visto del concepto de comunidad: compartir el calor.



Termine la primera parte de este post dejando en el aire cómo se pueden relacionar los conceptos de “sentido de la vida” y “PROPÓSITO” con el de "EMPRESA". Parecería que estamos mezclando las churras con las merinas. Avancemos algo más para terminar de encajar todas las piezas más adelante.

Analicemos algo: ¿Alguien se ha preguntado la similitud que puede existir entre el término “empresa” y el término “propósito”? Aparentemente ninguno pero ¿realmente ninguno?

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua:

EMPRESA: “Intento o designio de hacer algo”

PROPÓSITO: “Ánimo o intención de hacer o de no hacer algo”

Pues a simple vista, parece que estamos hablando de lo mismo… ¡Ya estamos mareando al personal…!

¿Qué es lo que da sentido a todo esto? Lo que designamos con la palabra COMUNIDAD (léase COMÚN UNIDAD). Una EMPRESA no es otra cosa que la UNIÓN de intereses particulares y afines en pos de unos objetivos COMUNES y complementarios. Y tengo que decir que, por desgracia, SIN UNIDAD NO HAY EMPRESA y que SIN OBJETIVOS COMUNES NO HAY EMPRESA. Y que nadie se confunda: NO HAY EMPRESA. ¡NADA! ¡CERO! Una empresa vale tanto como valen sus objetivos comunes y tanto como sea la fortaleza de la unidad de las partes. En estos aspectos esenciales se define la verdadera fortaleza de cualquier empresa.

Una empresa debe ser, ante todo, una conjunción de intereses realmente afines. Ningún empresario puede buscar el concurso de terceros si realmente no tiene una propuesta que permita hacer concurrir, de una forma beneficiosa para todos, dichos intereses afines. Y ningún trabajador puede llegar a una empresa y decir algo como: “Buenas, que pasaba por aquí, he visto luz, y me he preguntaba si podría llevarme un sueldo a casa a final de mes”. Y no es que nos dé alergia llevarnos un sueldo a casa. ¡Que no! Es que no se puede coger el rábano por las hojas… y menos aún por las hojas del ciruelo… Sin embargo, eso es algo en lo que caemos torpe y habitualmente. ¡Y así nos va…!

Cuando alguien quiere UNIRSE a un proyecto empresarial (sanamente constituido), lo primero que debe saber es qué papel puede desempeñar. Y no vale eso de “he caído por aquí por casualidad…”. Un señor profesional (hablaré en masculino para no duplicar cada término), sea de la rama que sea -tenga el nivel que tenga, trabaje en lo que trabaje- debe de conocer que es lo que puede hacer por aquella empresa en la que quiere trabajar. Y debe saber que es lo que puede aportar para que esa EMPRESA EN COMÚN alcance todos SUS OBJETIVOS. Debe saber de qué manera FORTALECE A LA COMUNIDAD. Debe saber por qué, precisamente él, ES NECESARIO para esa empresa. Debe ser conocedor de aquellas habilidades que pueden aportar algún beneficio peculiar al BIEN COMÚN, que son las que harán que su participación sea necesaria. Pero para ello necesita saber dos cosas, dos cosas que nos llevarán de vuelta al punto de partida: la importancia de tener un propósito.

Pero eso lo dejamos para la tercera y última entrega.

Emilio Muñoz
Soluciones reales de gestión para la empresa

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