¿REALMENTE QUIERES QUE AFLORE EL TALENTO?


Hablamos, hablamos, hablamos y hablamos sobre el talento. ¿Pero realmente dejamos que aflore?

“Construí mi talento
en los hombros del talento de alguien más”

Michael Jordan (1963 - …)


Lanzo esta pregunta porque lo cierto es que en la MENTALIDAD DE NUESTRA ÉPOCA, dominada por el culto al éxito (medida mayoritariamente en términos de acumulación de poder y propiedades materiales) y la febril competitividad subsecuente, NO FAVORECE que se dé una buena disposición al reconocimiento del talento ajeno. Es más, en nuestra pugna diaria podemos llegar a utilizar dos estrategias para destacar y tener éxito: DESPLEGAR NUESTRAS PROPIAS HABILIDADES y elevarnos por encima del resto o, por el contrario, BLOQUEAR Y NEUTRALIZAR LAS HABILIDADES AJENAS para que no destaquen sobre las nuestras (con el consecuente daño para mantener un ambiente cooperativo).

UN SENCILLO CHEQUEO PARA SABER CÓMO TE POSICIONAS
¿Quieres saber si en tu área de responsabilidad eres permisivo con el talento ajeno? Hazte preguntas como las que indico a continuación y analiza detenidamente tus respuestas…

  1. ¿Te basta con coordinas las funciones y los objetivos con tu equipo o eres de los que necesitas decir a cada cual lo que tiene que hacer en cada momento?
  2. ¿Das espacio para que los demás desplieguen su iniciativa y talento, o eres de los que tienes que copar el territorio para mantener tu hegemonía?
  3. ¿Dejas margen para que los demás actúen según sus propios criterios en pos de los objetivos que se les hayan marcado o tienen que adivinar como lo harías tú?
  4. ¿Necesitas controlar lo que hace cada cual o te es suficiente con contrastar los resultados?
  5. ¿Te sientes incómodo quedándote en un segundo plano, especialmente si el protagonismo lo tienen otros que consideras que están por debajo de tu nivel?
  6. ¿Necesitas sentirte un escalón por encima y ser el centro de atención?
  7. ¿Eres de los que se guarda la información y la va soltando con cuentagotas para tener a tu equipo siempre pendiente de ti?
  8. ¿Puedes llegar a sentir celos de los logros de los demás? ¿El éxito ajeno te hace sentir apocado?
  9. ¿Te incomoda la crítica dentro de tu equipo?
  10. ¿Dejas que los compañeros ajenos a tu equipo te hagan críticas o sugerencias? ¿Te hacen sentir mal? ¿Lo tomas seriamente en cuenta? ¿Lo agradeces?

UNAS SENCILLAS PROPUESTAS (QUE NOS CUESTA MUCHO SEGUIR)
Si quieres que el talento sea la mejor arma de tu organización DEBES DEJAR QUE AFLORE y tome protagonismo. ¡Pero hacerlo de verdad! Debes permitir que se despliegue en libertad y con CONFIANZA, que responda al mandato de una sana MOTIVACIÓN y que encuentre su sitio y su camino allá donde surja.

Nadie está en contra del talento ajeno pero solemos poner demasiadas trabas a su despliegue, ya sea mediante BARRERAS visibles o, más habitualmente, ocultas. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla: la INCERTIDUMBRE (por no llamarlo inseguridad) ¿Ante qué? ¿Qué tememos? Destacaré dos factores que lo generan y están estrechamente ligados a la mentalidad de nuestra época, que comenté al inicio:
  1. TEMOR A PERDER NUESTRO ESTATUS (formal o informal, de derecho o de hecho). Alguien que pueda demostrar un mejor desempeño o una mayor creatividad, por ejemplo, puede cuestionar implícita o explícitamente nuestro estatus. En ocasiones llegamos a la conclusión de que es conveniente bloquear el talento ajeno ante la dificultad de salir mal parados ante una posible comparación.
  2. TEMOR A PERDER EL CONTROL del desempeño de nuestro equipo. No sólo queremos que se obtenga un resultado: en muchas ocasiones necesitamos, además, saber que se está haciendo de una determinada manera para que nos quedemos tranquilos. No confiamos plenamente en el potencial de nuestro equipo o, simplemente, queremos mantener la atención para que no haya desviaciones. Si lo importante es que se hagan las cosas y que se hagan bien, debemos dar confianza y dejar hacer para que nuestro equipo adquiera experiencia y autonomía. ¿No es lo que nos gusta que se haga con nosotros?
Nos olvidamos de una máxima muy sencilla: DEBEMOS OCUPAR EL LUGAR NATURAL QUE NUESTRAS CAPACIDADES Y ASPIRACIONES NOS PERMITEN. Forzar la situación por un mal entendido significado de lo que es el éxito solo nos trae enemistades y malas experiencias. No hay otra solución más que ser (lo que somos) y dejar ser (a cada cual, lo que es).

En definitiva, si quieres que tu negocio prospere (contigo) y sentirte parte de un equipo humano especial, deja que el talento aflore y aprovecha la ventaja de contar con él, sin importar que, al final, cada cual llegue hasta dónde puede llegar. Las personas, cuando dejamos de preocuparnos en defender una posición en una jerarquía (que seguramente no tiene ningún sentido) es cuando empezamos a DISFRUTAR DE LO QUE HACEMOS Y DE LAS PERSONAS CON QUIENES LO HACEMOS.

Emilio Muñoz
Soluciones reales de gestión para la empresa
© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
(original autentificado)

Comentarios

Lo + visto

TRANSPARENCIA, CONFIANZA Y PRODUCTIVIDAD

PRODUCTIVIDAD Y "CONTAMINACIÓN” EMOCIONAL"

A CUENTA DEL MITO DE LA LONGITUD DEL CURRÍCULO: UNA VISIÓN RENOVADA SOBRE LA CRIBA CURRICULAR EN EL PROCESO DE SELECCIÓN

¿QUÉ DEBEMOS TENER EN CUENTA PARA CONSTRUIR UN EXCELENTE EQUIPO DE TRABAJO?

MOTIVACIÓN E INICIATIVA: TODO EMPIEZA POR UNO MISMO (DE LOS VERDADEROS ALIADOS)

LA IMPRESCINDIBLE RENOVACIÓN EN LAS RELACIONES JEFE – EMPLEADO