¿REALMENTE QUEREMOS ACABAR CON EL DRAMA DEL PARO? ¿A QUÉ ESPERAMOS? LAS RECETAS (POLÍTICAS) QUE FUNCIONARÁN


¿Queremos acabar con los altos niveles de desempleo estructural? Pues no es imposible, ni mucho menos. La gran dificultad no es ni siquiera la complejidad de las medidas a aplicar. Nuestro gran problema es nuestra arcaica mentalidad. Por eso, la solución pasa por sanear nuestra visión del mundo, aceptándolo tal y cómo es hoy, y ser lo suficientemente valientes para aplicar las medidas que funcionen. Sin olvidar que debemos afrontar con rigor las dificultades que se presentarán.

En este (extenso pero necesario) artículo realizo un ANÁLISIS DETALLADO y planteo MEDIDAS MUY CONCRETAS.

Campaña de CÁRITAS
Desde la crisis del petróleo de mitad de la década de los setenta del pasado siglo llevan nuestros políticos intentando reducir el nivel de desempleo de nuestro país. ¡Y EN CUARENTA AÑOS NO LO HAN LOGRADO!!! Reconociendo de antemano que las cifras reales de desempleo deben ser menores que de las que muestran las estadísticas oficiales, pero sin olvidar que la cantidad de infra-empleo (legal o sumergido) debe ser alarmante, me tiro a la piscina para PONER EL DEDO EN LAS LLAGAS NO RESUELTAS y plantear en un ESQUEMA DE ACCIONES QUE INCIDAN EN LAS CAUSAS DE ESTA LACRA Y APORTEN UNA SOLUCIÓN REAL.

APROXIMACIÓN A LAS CAUSAS REALES DEL ALTO NIVEL DE DESEMPLEO ESTRUCTURAL:

A destacar:

  1. Una clase política que, teniendo en sus manos las principales herramientas de actuación (CAPACIDAD LEGISLATIVA, POLÍTICA ECONÓMICA, LABORAL, FISCAL, etc) no las ha utilizado o no lo ha hecho adecuadamente. Creo que en unas ocasiones HA FALTADO CLARIDAD DE IDEAS pero no voluntad (y los PREJUICIOS IDEOLÓGICOS obsoletos han tenido un gran protagonismo), en otras ocasiones HA FALTADO VOLUNTAD REAL, y, por último, considero que ha habido momentos en las que no se ha conseguido recabar el acuerdo de los AGENTES SOCIALES (asociaciones empresariales y sindicatos), siempre muy necesario para avanzar con cierta ligereza y seguridad.
  2. Sea como fuere, nunca ha habido la VOLUNTAD REAL o la VALENTÍA de atajar el problema. De haberse afrontado, por ejemplo, con la rotundidad que se enfrentó la mejora de la red de carreteras, que tantas inversiones concentró (creando muchos puestos de trabajo, pero solo de carácter temporal), ya no hablaríamos de esta lacra.
  3. Una CULTURA EMPRESARIAL y una CULTURA LABORAL entre la población emprendedora y trabajadora que dificulta la fluida creación de empresas y su supervivencia a largo plazo (por ejemplo, visión cortoplacista en el primer caso y negativa valoración del emprendedor en el segundo caso). Este problema es muy grave por cuanto puede genera una debilidad estructural que dificulta su viabilidad y desarrollo. Por supuesto hay empresas donde la colaboración entre empresarios, directivos y trabajadores es ejemplar, aunque sean muy pocas.
  4. A grandes rasgos, la solución no pasa por hacer más leyes y cada vez más complicadas (como ocurre en nuestro complicado país), ni pasa por aplicar la justicia con un cierto barniz ideológico, ni por fomentar la mala imagen de unos u otros. LA SOLUCIÓN PASA POR SANEAR: conseguir que cada actor asuma sus responsabilidades, actúe con seriedad, se desprenda de dogmatismos, prejuicios y encasillamientos pueriles, analice la realidad con sensatez, e instrumente las soluciones que sí funcionarán. Para ello es preciso que se reconozcan, se respeten y trabajen en equipo todos los actores.

MIS RECETAS PARA ACABAR CON LOS ALTOS NIVELES DE DESEMPLEO:

  1. ¡FORMACIÓN! ¡FORMACIÓN! ¡FORMACIÓN! Pero añadiendo otro tipo de formación a la que ya hay: Fomento del espíritu emprendedor y cultivo de las competencias que se precisan para que ese espíritu consolide un mayor y mejor tejido empresarial. Favoreciendo una mentalidad más positiva y, a la larga, provechosa, por supuesto. Los recursos necesarios solo pueden ser canalizados (al menos en un primer momento) desde instancias públicas.
  2. Consolidación de un BUEN SISTEMA DE AYUDAS PÚBLICAS AL EMPRENDIMIENTO y a la consolidación empresarial. La buena solución nunca debería ser curar la enfermedad, sino PREVENIRLA. A iniciativa y coordinación pública.
  3. ESTABLECER INSTRUMENTOS LEGALES que acaben realmente con la corrupción y el trasiego de dinero fácil. No sólo es el problema de la corrupción con fondos públicos: el dinero negro, las empresas fantasmas, los trabajadores no dados de alta en la Seguridad Social y los salarios ridículos. SE DEBEN APLICAR CON SERIEDAD Y RIGOR ESOS INSTRUMENTOS (no solo vale con crearlos, como tantas veces ocurre) por parte de las autoridades competentes, judiciales y políticas. Nuevamente, se debe realizar en base a la iniciativa pública, legislando, dotando de recursos suficientes a la justicia (dejando de interferir tan exageradamente en su funcionamiento desde el ámbito político) y encauzando los recursos a los sectores con más posibilidades de crecimiento y desarrollo.
  4. INCREMENTAR SENSIBLEMENTE EL SALARIO MÍNIMO INTERPROFESIONAL. Su reducido importe permite la creación de empresas con graves carencias o finalidades poco éticas, y que subsisten aprovechándose de los bajos salarios y, en general, del subempleo. Estas empresas son, además, un grave estorbo para la creación de empresas serias y respetuosas con la legislación y las buenas prácticas puesto que cumplir con la legalidad es más caro. Dicho de otro modo, no se debe permitir la entrada de empresas mediocres que aseguran su competitividad en base a sus malas prácticas para no degradar la seriedad y la calidad del parque empresarial. La iniciativa para ponerlo en marcha está, una vez más, en el sector público.
  5. Establecer unas FORMULAS CONTRACTUALES MÁS EXIGENTES, y un SISTEMA DE INSPECCIÓN QUE EVITE EL FRAUDE Y EL ABUSO. Es más: no hay que limitar el abuso; hay que IMPEDIR QUE TENGAN LA POSIBILIDAD DE ENTRAR EN EL SISTEMA y lleguen a crear una empresa. Nuevamente, la iniciativa está en el sector público.
  6. FAVORECER EL ENTENDIMIENTO ENTRE EMPRESARIO Y TRABAJADOR (más allá de favorecer el entendimiento entre organizaciones empresariales y sindicatos, que tan importante es también). Es un verdadero despropósito este secular mal entendimiento cuando es la única alternativa provechosa para ambas partes (solución win-win): el trabajador necesita de empresarios que le ofrezcan un (buen) empleo y los empresarios necesitan de (buenos) trabajadores que le ayuden a sacar su empresa adelante. Es imprescindible entender el importante rol que juega cada parte y respetarlo, valorarlo y recompensarlo adecuadamente.
  7. Responsables políticos, estamentos empresariales y sindicales, y sistema judicial deberían trabajar al unísono: NO SON ENEMIGOS, SINO LOS COLABORADORES NECESARIOS PARA QUE AUMENTE LA RIQUEZA y se consiga, por tanto, un MAYOR BIENESTAR PARA TODOS.

Insisto en un punto: la solución no pasa por poner reglas que resten flexibilidad a la economía y la hagan más rígida: así solo se consigue que nuestro tejido empresarial sea reducido, ineficiente, y generador de poco y mal empleo. La solución pasa por FAVORECER LA FLEXIBILIDAD sobre la base de UNA LEGISLACIÓN QUE SEA FLEXIBLE PARA LOS BUENOS EMPRENDEDORES Y EMPRESARIOS, E INTOLERANTE PARA AQUELLOS QUE QUIEREN HACER NEGOCIO sobre planteamientos sustentados EN LA CHAPUZA Y LA MALA FE.

UNA ACLARACIÓN MUY IMPORTANTE PARA UN CONCEPTO MUY MAL ENTENDIDO: Tal vez se pueda pensar que mayor flexibilidad laboral es sinónimo de poco empleo y mala calidad de empleo. Eso solo es una media verdad fruto del desconocimiento y de prejuicios especialmente nocivos. Flexibilidad puede ser perfectamente sinónimo de un tejido empresarial sano, altos niveles de ocupación, altos niveles de recaudación (que no limiten la competitividad de la economía), riqueza y bienestar social. LA CUESTIÓN NO RESIDE EN SÍ SE DEBE APLICAR O NO LA FLEXIBILIDAD (EL FALSO E IMPRODUCTIVO DEBATE), SINO EN CÓMO SE DEBE DISEÑAR Y APLICAR, siempre sobre la base de que se respete escrupulosamente la legalidad y se fomente un sano espíritu de colaboración.. ¡Cambiemos el chip de una vez!

¿REALMENTE QUEREMOS ACABAR CON EL PARO? PUES SEAMOS MÁS SERIOS: liberémonos de dogmatismos ideológicos, analicemos el mundo y nuestra sociedad con seriedad y apostemos por medidas que realmente funcionen (QUE SÍ LAS HAY).

Emilio Muñoz
Soluciones reales de gestión para la empresa
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