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miércoles 2 de diciembre de 2009

HONOR Y GLORIA. LA OSADÍA DEL EMPRENDEDOR.


“Telamón nos enseñó que hay otras cosas que no tienen cabida en el petate del soldado. La esperanza es una. Pensar en el futuro o en el pasado. El miedo. El remordimiento. La vacilación”
Steven Pressfield
“La conquista de Alejandro Magno”

De la misma manera, hay cosas que NO PUEDEN TENER CABIDA EN LA MENTE DEL EMPRENDEDOR. Por así decirlo, hay lujos que no se puede permitir, especialmente cuando lidera un equipo humano (pero no solo en esos casos).

Porque una vez que alguien se lanza a la AVENTURA DE CONQUISTAR lo desconocido, de descubrir y aprovechar nuevas posibilidades, de arrebatar al destino una parte de su fortuna… debe tener la DISPOSICIÓN DE ÁNIMO adecuada y debe EXPONERSE AL RIESGO de lo inesperado.

Concretamente, debe SERENAR SU MENTE y debe dotarse de una CONFIANZA INQUEBRANTABLE en sí mismo, de tal manera que destierre la vacilación y el miedo sin perder la capacidad de cuestionar las apariencias y sin desprenderse de la prudencia.

En la mente del emprendedor el pasado no debe ser más que una divagación, pues las lecciones deben quedar aprendidas y asimiladas solo en el momento en que se presentan. Después no deben influirnos. Y el futuro tan solo debe servir para recrear los frutos del trabajo presente.

En la mente del emprendedor, solo se debe VISUALIZAR EL ÉXITO, pero debe prepararse su espíritu para ACEPTAR CON IGUAL NATURALIDAD EL FRACASO. Un emprendedor debe luchar por conseguir la gloria, pero debe estar dispuesto a aceptar con la misma humildad la derrota, la perdida o la desaparición de sus más anheladas aspiraciones. Solo así, el emprendedor conseguirá construir una sólida base sobre la que sustentar su OSADÍA; esa osadía que necesita para VENCER LAS RESISTENCIAS Y REVESES que se presentan en su camino; esa osadía, que NO DEBE SER TEMERIDAD, salvo en aquellos pocos momentos críticos en los que su proyecto vital se debate entre la vida y la muerte. Solo así, el emprendedor podrá avanzar firme y convencido, tranquilo y enérgico, digno y concluyente.

¿Y la esperanza, esa esperanza a la que se refiere la cita que abre este artículo? LA ESPERANZA ES SOLO UN ESPEJISMO. Un emprendedor debe ser como el capitán de un barco. Hasta en los momentos en los que se viene a pique su navío, debe mostrar CALMA, CONFIANZA en sus decisiones y actos, PROFUNDIDAD DE MIRAS, OPTIMISMO y una leve sonrisa dibujada en la comisura de sus labios.

Al fin y al cabo, hasta en la derrota cualquiera puede actuar con HONOR y merecerse la GLORIA.

Emilio M.
Acción y Liderazgo

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martes 3 de noviembre de 2009

SABER PENSAR. 3. SABER EXPRIMIR NUESTRO CEREBRO.

A Eduard Punset,
a quien tanto admiro
(y a quien tanto me gustaría conocer…)


Ya he realizado una sencilla y parcial aproximación para ver como funciona nuestro proceso de razonamiento. También he analizado cuáles son los dos principales escollos que interfieren en su correcto funcionamiento. Solo me queda dar unos pocos consejos para POTENCIAR SU EFECTIVIDAD o para SUAVIZAR LAS LIMITACIONES que le afectan. Veamos unos pocos.
  1. RELAJEMOS NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO. El cerebro funciona notablemente mejor cuando NOS SENTIMOS ANÍMICAMENTE BIEN. Es decir, cuando le liberamos del ESTRÉS EMOCIONAL, de preocupaciones innecesarias, de preocupaciones necesarias pero que se han vuelto agobiantes, de cualquier pensamiento negativo o pesimista. Porque las preocupaciones lo deben ser solo en la confianza de que serán superadas, jamás en la seguridad de que nos superarán. Si no tenemos confianza, nuestro cerebro se dedicará solo a agrandar el objeto de nuestras preocupaciones. Una lástima… 
  2. CONFIEMOS CIEGAMENTE EN NUESTRAS CAPACIDADES. Por muy extraño y crispante que nos parezca, NOS TENEMOS QUE GANAR A NUESTRO PROPIO CEREBRO, COMO SI FUERA UN NIÑO MIMADO. Para ello tenemos que demostrarle que confiamos ciegamente en sus posibilidades. Y NO VALE ENGAÑARLE, porque si se da cuenta de que tan solo es un truco ¡no nos dará lo mejor de sí mismo! Confiemos ciegamente y será muy generoso con nosotros. 
  3. FORCEMOS LA MÁQUINA. CON ALEGRÍA, POR SUPUESTO... Nuestra máquina de pensar necesita funcionar en un entorno de confianza y de relax anímico, pero no de poca exigencia. En otras palabras, hay que liberar a nuestro cerebro de preocupaciones, pero -al mismo tiempo- hay que pedirle que trabaje para nosotros por encima de sus posibilidades. HAY QUE PEDIRLE LO IMPOSIBLE. De hecho, cuanto más le pidamos, más fácilmente nos lo dará. 
  4. DEJEMOS QUE NUESTRO CEREBRO SE PIERDA (AUNQUE NO VUELVA A CASA EN UNOS DÍAS). Nuestro cerebro tiene una innata tendencia a explorar y perderse, especialmente cuando le exigimos mucho y cuando no le frustramos con nuestros estúpidos complejos. Esto es lo que llamamos IMAGINACIÓN. Para que consiga los mejores resultados hay que DEJARLE SUELTO, LIBRE -que se pierda- SACÁNDOLE DE LAS ARENAS MOVEDIZAS DE LA RUTINA Y DE LO YA CONOCIDO. Por supuesto, NO HAY QUE PONERLE NI UNA SOLA LIMITACIÓN, excepto la de volver a casa con las manos vacías. Si lo hacemos así, cuando regrese de sus andanzas, siempre nos traerá un buen cargamento de tesoros.
Aunque podría dar alguna pista más, con estas pocas ya se pueden conseguir verdaderas maravillas. Y, como veréis, todas se resumen en una: SER TERCAMENTE POSITIVOS Y OPTIMISTAS.

Emilio M.
Acción y liderazgo

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miércoles 28 de octubre de 2009

LA VISIÓN ESTRATÉGICA. UNA REFLEXIÓN.

“La victoria en la guerra no es repetitiva,
sino que adapta su forma continuamente”
Sun Tzu (544 a.c. - 496 a.c.)

“Resistir es vencer”
Ernest Shackleton (1874 - 1922)


Hace unos momentos, a cuenta de la famosa frase “RESISTIR ES VENCER”, que -según parece- dijo ERNEST SHACKLETON, recordé a SUN TZU y su “Arte de la guerra”, que bien se podría haber llamado “EL ARTE DE LA ESTRATEGIA”. En mi opinión (y creo que no es la única) Sun Tzu fue un adelantado a su tiempo, y tenía UNA MENTE Y UNA VISIÓN ESTRATÉGICA maravillosa, que rozaba la perfección. Clarividencia a la hora de analizar los elementos relevantes de una problemática, creo que sería lo más adecuado que podría decir. Sin duda, ha sido y es una fuente de inspiración única.

Pensando en cómo podría definir el término VISIÓN ESTRATÉGICA me detuve a compararlo con el SENTIDO FISIOLÓGICO DE LA VISTA y su INCAPACIDAD DE ENFOCAR SIMULTÁNEAMENTE la visión cercana y la visión lejana. De esta manera, si fijamos nuestra mirada en lo cercano, lo lejano se vuelve borroso. Y si, por el contrario, nos fijamos en lo lejano, lo cercano es lo que se vuelve borroso. Algo parecido le ocurre a nuestra mente.

Por el contrario, la VISIÓN ESTRATÉGICA es aquella que PERMITE SIMULTÁNEAMENTE, ver lo cercano y lo lejano, VER LOS ÁRBOLES Y EL BOSQUE, ver el conjunto y los detalles. Es algo así como CONCILIAR LOS OPUESTOS, algo muy difícil de conseguir… Pero no imposible...

domingo 25 de octubre de 2009

SABER PENSAR. 2. LA CRUDA REALIDAD.

“Lo que un hombre piensa de sí mismo,
esto es lo que determina -o, más bien, marca- su destino”
Henry David Thoreau (1817-1862)

Por muy raro que nos parezca, ese ESQUEMA DE FUNCIONAMIENTO de nuestra mente que he expuesto en el post anterior y que encontramos tan SENCILLO (en parte, por lo mucho que lo he simplificado) no suele funcionar especialmente bien. Más bien diría que FUNCIONA MAL. No solo es que utilicemos únicamente el diez por ciento de nuestro cerebro -como tantas veces se oye decir- como resultado de un proceso de acomodación que ha durado cientos de miles de años (y quien piense que somos vagos por naturaleza, acertará), es que los hechos nos indican que nuestro proceso de razonamiento esta plagado de INTERFERENCIAS que desvirtúan en gran medida los resultados.

¿A qué llamo interferencias? Básicamente, a toda aquella circunstancia que hace que nuestro cerebro, o bien NO VEA LA REALIDAD, o VEA UNA REALIDAD DIFERENTE a la existente. En estos casos nuestra mente está realizando una INTERPRETACIÓN DEFICIENTE de la realidad que observa, así como de las posibilidades de alcanzar nuestros porpósitos. Una deficiente interpretación de la realidad desvirtúa todo el proceso de razonamiento, por lo que podemos llegar a tomar decisiones erróneas, o no tomar ninguna decisión (ni la acertada, siquiera). Si nuestra mente ve un arma letal en manos de un asesino donde solo hay un carpintero con un martillo, seguramente que salgamos huyendo despavoridos, cuando no hay ninguna razón para ello.

A lo largo de mi vida he constatado que nuestras limitaciones se resumen en DOS GRANDES FUENTES DE INTERFERENCIAS. Estas son las siguientes:

1. LAS RUTINAS DE PERCEPCIÓN

La primera fuente de interferencias son las rutinas de percepción que tenemos. Tenemos una agobiante tendencia a ver, no la realidad existente, sino la realidad que PERPETUA NUESTROS HÁBITOS DE CONDUCTA. Tenemos una gran predisposición a interpretar la realidad con las claves de la realidad ya vivida y aceptada (para bien o para mal). Por ejemplo, si trabajamos como tesoreros tenderemos a ver cualquier oportunidad de negocio en función del efectivo que restará de la empresa. Actuamos así, tanto por costumbre como por comodidad.

Esta distorsión es muy grave por cuanto NOS IMPIDE VER PERSPECTIVAS ENRIQUECEDORAS de la realidad. Realmente, este problema provoca una REDUCCIÓN DRAMÁTICA DE LA VERDADERA DIMENSIÓN DEL MUNDO REAL, de tal manera que vivimos ajenos a una exuberante realidad llena de posibilidades. Por muy duro que pueda sonar, LO QUE NO VEMOS, SENCILLAMENTE NO EXISTE PARA NOSOTROS, ni existen las infinitas posibilidades que nos podría sugerir. En otras palabras: VIVIMOS ENTRE LAS ESTRECHAS CUATRO PAREDES EN LA QUE NOS ENCIERRA NUESTRA IGNORANCIA, FRUTO DE UNA MALSANA ACTITUD ACOMODATICIA.

2. EL CONDICIONANTE EMOCIONAL

La segunda gran fuente de interferencias es lo que llamo el condicionante emocional: NUESTRAS EMOCIONES SESGAN NUESTRA PERCEPCIÓN y, por extensión, la forma en la cual la interpretamos. Hay una serie de rasgos que se han perpetuado en nuestro carácter: LA SENSACIÓN DE PEQUEÑEZ, LA DEBILIDAD, EL TEMOR, LA DESCONFIANZA SOBRE NUESTRAS CAPACIDADES Y POSIBILIDADES, LA DESCONFIANZA HACIA EL TALENTO AJENO, LA CONFIANZA ENCONTRADA EN EL IRRACIONAL COMPORTAMIENTO DE MANADA, etc... En este caso, el problema no es que no veamos la realidad existente, sino que LA DISTORSIONAMOS Y LA DESPRECIAMOS por considerar que pertenece a un ámbito potencialmente PELIGROSO para nuestra SUPERVIVENCIA FÍSICA Y, SOBRE TODO, PSÍQUICA.

Lo grave de esta situación es que vemos ese enriquecedor mundo que está a nuestro alcance, pero le damos la espalda por puro miedo. RENUNCIAMOS A ESE MUNDO DE POSIBILIDADES, CERRAMOS LA PUERTA A LA IMAGINACIÓN, A LOS LEGÍTIMOS DESEOS, A LOS VIVIFICANTES SUEÑOS.

Solo añadir que, fruto de estas dos fuentes de interferencias, se produce un DAÑO COLATERAL también muy grave: no nos conformamos solo con destruir nuestras propias posibilidades, sino que también nos obsesionamos en destruir la de los demás. En un curioso intento de apagar ese SENTIMIENTO DE CULPA Y FRACASO que nos acosa cuando asumimos una AUTOLIMITACIÓN ACOMODATICIA, nos obsesionamos por conseguir que los demás también se autolimiten, para que no cuestionen -por la vía de los hechos- NUESTRA PROPIA INCAPACIDAD. Realmente preocupante, pues es la causa de envidias, rencores, deslealtades, indisciplinas o traiciones… Es la fuente de nuestra MEDIOCRIDAD SOCIAL.

Pero, SITUÁNDONOS EN POSITIVO, ¿cuáles son los rasgos fundamentales de eso que podemos llamar SABER PENSAR? ¿Cuál debe ser nuestra ACTITUD respecto a nuestro proceso de razonamiento? ¿Por qué es infinitamente más importante nuestra ACTITUD RESPONSABLEMENTE ASUMIDA que nuestras CAPACIDADES INNATAS? Próximo post, para quien esté interesado…

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martes 20 de octubre de 2009

SABER PENSAR. 1. LA TEORÍA.


“Conocimientos puede tenerlos cualquiera,
pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza”
Federico II (1712-1786)

Pensar y ver son dos funciones humanas que comparten una cierta similitud. La función de la vista permite percibir sensaciones visuales. Las imágenes que lleguemos a apreciar con este sentido dependerán del PUNTO DEL ESPACIO TRIDIMENSIONAL DESDE EL QUE MIREMOS, de tal manera que podremos situarnos bien y tener un gran ángulo de visión o, por el contrario, situarnos mal y tenerlo un ángulo de visión reducido. De esta manera, si nos ponemos justo delante de un muro, seguramente que no veamos más que el blanco de la pared. No habrá mucha diferencia entre tener los ojos abiertos o cerrados.

La mente, recolecta todas las percepciones sensoriales e INTERPRETA ESA REALIDAD, de tal manera que realiza una representación de la realidad que percibe a través de los sentidos. Sin embargo, nuestra mente no se conforma con esto, y RELACIONA ESA REALIDAD OBJETIVA CON OTRA REALIDAD, EN ESTE CASO POTENCIAL: la que aspiramos a vivir para dar cumplimiento a nuestras necesidades y aspiraciones. Es en este diferencial entre realidad objetiva y realidad deseada en el que nos dedicamos a vivir, de tal manera que tomamos INICIATIVAS para reducirlo a favor de la realidad deseada De esta manera, nuestra mente crea una ESTRATEGIA DE ACCIÓN, comparando ALTERNATIVAS y eligiendo aquella iniciativa que consiga dar cumplimiento a la realidad deseada. Si, por ejemplo, vemos comida encima de una mesa y tenemos la necesidad de comer (hambre), nuestro cerebro se verá estimulado por la visualización de la comida y generará una estrategia para apoderarse de dicha comida. Supongo que un psicólogo lo explicaría mejor y con mayor riqueza, pero considero que este sencillo ejemplo puede ser ilustrativo de lo que quiero decir.

Hasta aquí todo muy lógico y provechoso. Sin embargo, pese a lo que pudiera parecer, esta función que parece tan fácil y para lo que está tan bien preparado nuestro cerebro, suele dar unos resultados muy pobres, y hasta penosos. Lo vemos en la siguiente entrada.

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