¡UN NEGOCIO DENTRO DEL NEGOCIO!!! (LO QUE HACEN LOS GENIOS DE LOS NEGOCIOS...)


Muchas veces me he preguntado qué distingue a los genios de los negocios. Y no me refiero exactamente a los genios del pelotazo financiero sino a aquellos otros que trabajan en lo que llamamos la "economía real": apasionados empresarios que disfrutan haciendo brotar negocios florecientes como si tuvieran una barita mágica.

Estos genios empresariales, "la crème de la crème" (como se solía decir), tienen una mente privilegiada con una capacidad innata para con destreza cuatro cosas fundamentales:

  • Reconocen primorosamente el entorno en el que se mueven: conocen perfectamente el territorio y se mueven por él como si fuera su coto de caza.
  • Visionan el futuro como si se tratara del presente. Con la misma facilidad, reconocen caminos (estrategias) para hacerlo realidad. Esa sagacidad les permite "cazar al vuelo" y encajar las oportunidades que pasan a su lado y que otros ni siquiera ven. Son creadores de futuro y lanzaderas de nuevos paradigmas.
  • Obtienen y organizan con sabiduría todo lo necesario para pasar con éxito del diseño a la acción. Sufren contrariedades, como cualquier emprendedor, pero su creatividad y su potencial de acción les permite superar con relativa facilidad cualquier obstáculo.
  • Actúan con implacable eficacia, convirtiéndose en maestros de la excelencia. Son los mejores porque aúnan los mejores planteamientos y una ejecutoria exquisita.

Me detengo en un aspecto muy importante. Concretamente en eso que, tal vez, sea la herramienta decisiva del genio: la capacidad de su mente para estructurar el conocimiento de todo tipo (no se confunda con información, que es otra cosa) y de crear redes y sinergias conceptuales. Unas y otras le permiten, al final, ser capaz de ver más allá de donde alcanza la vista del resto de los mortales (también en la mirada interior).

¿Qué hacen los geniales emprendedores de la economía real para ser tan especiales? Creando un negocio dentro del negocio (gestionando dos negocios en uno). No se conforman con montar un negocio formal: promueven otro negocio "interno" que, en paralelo y por encima, mueve los hilos del primero para conseguir una máquina brillante, en constante evolución, que se anticipa al futuro, y que se sustenta sobre su genialidad y sobre las notables capacidades de los excelentes profesionales de los que se rodea (a quienes introduce en ese exclusivo reservado). Un equipo que potencia los intangibles y hace crecer rápidamente el valor de la marca desde esa privilegiada y reservada "sala de mandos" que es el "negocio dentro del negocio". Ahí es donde se cuecen las grandes decisiones de las empresas excelentes.

Realmente, estos emprendedores disfrutan con esa dualidad y con la doble dinámica que ponen en juego. Se divierten, justamente, creando negocios admirables para hacerlos crecer continuamente. O para venderlos como si se tratara de joyas únicas (que lo son).

Y es que el negocio dentro del negocio (lo que llamo "el negocio interno"), más que "la lait", es ¡la crème de la crème!!!

Bonsoir, mes amis...

© Emilio Muñoz
Soluciones reales de gestión para la PYME

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